La presencialidad no es una formalidad
La modalidad presencial permite verificar la identidad de cada afiliado y asegurar que participe quien corresponde. Esto es fundamental para evitar suplantaciones y garantizar que el voto sea legítimo, transparente y verificable.
Primero se debate, después se decide
Una decisión gremial no se construye solo votando. Antes de votar, es necesario escuchar argumentos, hacer preguntas, expresar posiciones y compartir distintas miradas. La presencialidad permite un debate real, cara a cara, en igualdad de condiciones.
Los límites de la virtualidad
Las asambleas virtuales presentan dificultades para verificar identidad, garantizar participación igualitaria y evitar intervenciones de personas ajenas a la organización. También pueden exponer las decisiones a cuestionamientos por falta de control sobre el proceso.
En las condiciones actuales, la asamblea presencial es la única instancia que garantiza identidad verificada, debate real y voto legítimo.
Participar es ejercer el derecho a decidir
Estar presente en una asamblea es participar activamente en la construcción de la posición colectiva. Cada afiliado que asiste, debate y vota fortalece la representación de la Asociación.
La AFJM somos todos. Estar, debatir y votar también es defender nuestros derechos.