Las licencias no son un favor. Son un derecho reconocido para distintas situaciones: vacaciones, salud, matrimonio, fallecimiento de familiares, exámenes, cuidado de familiar enfermo, maternidad y razones particulares, entre otras.
Si cumplís los requisitos, acceder a ellas no depende de la buena voluntad de nadie. Pero para poder defender ese derecho, es fundamental que el pedido y la respuesta queden por escrito.
Una negativa de palabra es muy difícil de reclamar. Una negativa por escrito, en cambio, permite actuar. Por eso, ante cualquier pedido de licencia, es importante guardar copia con constancia de recepción y solicitar que toda denegatoria sea notificada por escrito y con fundamentos.
Si la licencia es rechazada, tenés 15 días hábiles desde la notificación para presentar un recurso de revocatoria. Si ese plazo vence, se pierde la posibilidad de reclamar por esa vía.
Algunas licencias pueden depender de razones de servicio, como la licencia sin goce de haberes, cursos de perfeccionamiento, estudio o días compensatorios por feria. En esos casos, contar con una respuesta escrita es todavía más importante.
Desde la AFJM recomendamos consultar ante cualquier duda, negativa o situación irregular. Para poder acompañarte y defender tu derecho, necesitamos que el trámite esté documentado.